¿Acaso no fue una vida buscando algo menos que esto?…pero grande a su tiempo:
un corazón de fuego extremadamente dulce,
con fundiendo entre sombras algún personaje, dibujado en niña, con traje de caballero
tratando de hacer a un lado aquellas misteriosas matas, hierba simplemente de otras personas
¡oh! lo siento!
dije alguna vez
otras, me dejé sorprender por el marchitar de flores, que no querían ver como perdía mis ojos y mis atenciones.
entonces entre tanta niebla por delante e ideas en el corazón
tratando de aguzar la vista, equivoqué los pasos
y poco a poco entraba en mí un punzón, una espada?, un clavito?...en fin y como fuera
ya había permitido romperse algo
adorando al sol
cuando caí parecía q lo hacía en sueños
disfrutando del reflejo en el suelo…con matiz rojo oscuro
sería demasiado tarde cuando me di cuenta, que la sangre que todavía circulaba por mi corazón…no era suficiente para respirar
alargue mis brazos, con toda mi fuerza intenté apoyarme y levantar mi cuerpo
cada vez que lo intentaba me hipnotizaba aquel color rojo, que se deslizaba
en ritmo y frecuencia de sangre escurriendo vida…oyendo muerte.
...agrio?...dulce?
era imposible…ya no podría salir de ahí...
repasé con rapidez entre mi memoria soluciones…envano…lo hice rápido
...
hasta q entre sueños, medio despierta, medio dormida…un grito desgarró mi alma y se dirigió al Cielo:
"Está bien Señor, tú dices clama a mí y yo te responderé, muy bien, aquí estoy te entrego mi vida…todo… ve que haces tú…porque yo ya no puedo"
ya por mi cara rodaban muchas lágrimas y el reflejo de la sangre parecía diluirse…una mezcla entre lo agotado y lo abundante.
que poco glamorosa escena, acordarse del Dios cristiano…que tantas veces había menospreciado, presentada así, tan desaliñada.
¿sentada a sus pies?...postrada!, rendida…lo poco que tenía al caer se desgarró mientras dormía…¿cómo podía yo adivinar q uno puede quedarse desnudo en tanta oscuridad?
Tal es la misericordia de mi Señor, que nada tardó en responder: "…para esta hora naciste Hija…"
"Todo lo que fue, ya es y lo que ha de ser fue ya y Dios restaura lo que pasó"
Lo siguiente que recuerdo son quemaduras en mi corazón…y un nombre: Jesús el Cristo.
Un temblor recorre mi cuerpo, lo que queda de mis manos solo siente arena y la sangre no ha llegado aún a mis piernas.
pobre de mí que apenas puedo alzar la cabeza y distinguir entre las sombras una luz, que ofrece darme agua, curar mis heridas…mi buen samaritano.
arrastrada por una cantidad entendible de ángeles fui apartada y conocí la cruz, al que soñó con morir: Jesús el Cristo, el Maestro, el Hijo de Dios, Amor Eterno…el perfecto, tres veces Santo, mi Salvador.
había una salida, de repente parecía que todo tenía sentido …ahí estaba…insondable, profundo, vibrante…ardía.
nunca, nunca podré describir el sentimiento que me inunda, del amor con el que me ama, nunca.
y por siempre y siempre y siempre Señor estaremos juntos, la vida eterna, gracias al Rey de Reyes, Señor de Señores, mi camino, mi verdad, mi vida:
Jesús el Cristo
No hay comentarios:
Publicar un comentario